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¿Cuáles son
las principales razones que dificultan el desarrollo eficaz
de la prevención de riesgos laborales dentro de las
empresas?
Yo creo que hay dos grandes problemas de fondo. El primero,
hace referencia al sistema de producción y de organización
del trabajo, basado mucho en la externalización de
la actividad productiva. Esto supone a la vez unas
responsabilidades poco claras en las formas de organizar el
trabajo que dificultan mucho implementar políticas
de prevención, además de que en este caso el
propio sistema de trabajo es un factor de riesgo en sí
mismo. El segundo, se refiere a un problema cultural importante
como es la falta de cultura preventiva, tanto por parte
de los empresarios como también, y cabe reconocerlo,
de los trabajadores.
¿Cree que es
necesaria una mayor presión por parte institucional?
Sin duda. Éste no aparece como un tema prioritario
entre las instituciones. Lo que pasa es que no soy nada partidario
de solucionar los problemas echando siempre la culpa a los
gobiernos. En definitiva, los gobiernos están para
vigilar el cumplimiento de las leyes, pero quienes tienen
la obligación de aplicar políticas preventivas
son las propias empresas.
En el caso de la prevención de riesgos laborales, la
situación de no beligerancia, de no intervención,
parece formar ya parte de la cultura de la administración.
A nivel nacional, ¿qué
acciones se están llevando a cabo desde CC.OO. para
reducir los altos riegos laborales existentes en las empresas
españolas?
Actuamos sobre tres grandes áreas de trabajo. Uno,
de formación, de asesoramiento, a nuestros delegados
de prevención o, en general, a través de los
delegados de empresa, para que puedan jugar un papel activo
en las políticas de preventivas. En segundo lugar,
intentar forzar a través de la movilización,
de las presiones, de las denuncias y las acciones colectivas,
el cambio de esta situación. Y en tercero, encontrar
los máximos espacios de negociación y contractualidad
con las empresas y las mutuas para llevar a cabo el desarrollo
de estas políticas de prevención.
Desde su sindicato, ¿cómo
se intenta convencer de que las políticas de prevención
de riesgos laborales son una inversión y no un coste?
Planteándolo de muchas y diferentes maneras y utilizando
todos los instrumentos de que disponemos.
El problema más grave es el de la falta de cultura
preventiva. Todavía hay muchos sectores empresariales
que siguen identificando los gastos de prevención no
como una inversión necesaria, para reducir costes o,
incluso, hasta para mejorar su competitividad, sino como un
gasto superfluo, desconociendo la importancia que se deriva
de la realización de políticas de prevención.
Si a veces cuesta hacer entender la importancia de las políticas
de prevención respecto a sus consecuencias directas
hacia el trabajador o trabajadora, se intenta explicar la
problemática a los empresarios desde la perspectiva
económica. No obstante, se demuestra que todavía
hay una ceguera importante que impide ver que lo más
caro es no hacer políticas preventivas.
El sistema de organización del trabajo actual permite
una cosa, que es externalizar los costes a terceros. Así,
se externalizan los costes medioambientales hacia la sociedad,
los costes de salud laboral hacia los trabajadores, etc. Sigue
concibiéndose un concepto de calidad que se diseña
al margen de la calidad del empleo.
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Hay
empresas de servicios que entran por la mañana
en una empresa y salen por la tarde con la evaluación
de riesgos hecha y esto es inconcebible.
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En el momento de su aprobación
la Ley de Prevención de Riesgos Laborales fue muy aplaudida
por todos los agentes sociales. ¿No deja de ser paradójico
que España sea el país europeo donde se está
manifestando cada vez más un mayor progresivo aumento
de los riesgos laborales?
Cuando se aprobó la Ley de Prevención de Riesgos
Laborales, en el año 1996, se caracterizó por
ser una ley, desde el punto de vista de su planteamiento,
avanzada, que tenía un concepto muy abierto sobre la
prevención de los riesgos.
Si no hay implicación por parte de las empresas a la
hora de plantear sus políticas preventivas, nos podemos
encontrar con cosas penosas hoy en día, como que se
llegue a aceptar que una empresa de prevención a la
cual se encargue una evaluación de riesgos laborales
no llegue, en ningún momento, a hablar con los trabajadores
ni con sus representantes colectivos, sin tener en cuenta
que quienes mejor conocen los riesgos en el trabajo siempre
son los propios trabajadores. Hay empresas de servicios que
entran por la mañana en una empresa y salen por la
tarde con la evaluación de riesgos hecha y esto es
inconcebible.
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