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a)
Los reconocimientos previos o de ingreso, deberán incluir
aquellas exploraciones destinadas a detectar posibles patologías
o susceptibilidades individuales que desde el punto de vista
médico desaconsejen la incorporación de¡
candidato al puesto de trabajo propuesto. Para ello deben
conocerse bién los riesgos presentes en dicho puesto,
y adecuar el reconocimiento a los efectos que pueden ocasionar
sobre las características individuales de cada trabajador.
b)
Hasta hace poco, los reconocimientos periódicos, se
hacían con un carácter anual, e incluyendo las
mismas exploraciones (ECG, espirometría, control-visión,
audiometría, análisis y exploración física)
a todos los trabajadores con independencia de su edad, sexo,
raza, antecedentes patológicos o puesto de trabajo.
Este concepto debe cambiarse tanto en lo referente a la frecuencia
de los reconocimientos, como en el contenido de los mismos.
Las
frecuencias no tienen porque ser necesariamente anuales, sino
que en función de cada caso, pueden alargarse a mas
de un año o estrecharse a 6 meses.
Resulta
también lógico que en función de las
características de la persona reconocida y de los riesgos
presentes en su puesto de trabajo, el contenido de su revisión
médica no tenga porque ser idéntico al de otro
trabajador en otro puesto y con otras características
individuales, aunque que trabajen en la misma empresa.
Es
fácilmente entendible que para garantizar el éxito
de este enfoque que quiere darse tanto a los reconocimientos
previos como a los periódicos, debe existir una buena
conexión y comunicación entre los Departamentos
Técnicos Higiene Seguridad, y Ergonomía), y
el Servicio de Vigilancia de la Salud.
c)
Entendemos por reconocimientos especiales, aquellos que deben
realizarse a:
-
Trabajadores que cambian de puesto de trabajo (y que por lo
tanto cambian o pueden cambiar los riesgos inherentes al mismo).
-
Trabajadores que se reincorporan a su puesto de trabajo tras
una baja prolongada (y que por lo tanto pueden haber cambiado
sus características personales).
-
Trabajadores con unas características personales que
pueden hacerles especialmente sensibles a determinadas condiciones
de trabajo (gestantes, menores, mayores de 65 años
etc).
2/Presentación
a las empresas de otras actividades médico-preventivas.
Tal
como apuntábamos anteriormente, la Vigilancia de la
Salud es un concepto muy amplio que abarca otras actividades
tanto o más importantes que las revisiones médicas.
Es interesante que las empresas entiendan este punto y que
constaten que aunque sus revisiones puedan parecerles "menos
completas" o "menos frecuentes" que antes,
su planteamiento es más racional, y que además
recibirán otros "servicios" de Vigilancia
de la Salud que antes no tenían y que pueden resultarles
atractivos.
Entre
estas actividades que pueden ofrecerse como Vigilancia de
la Salud, destacamos:
1-
Participación en las reuniones de los Comités
de Seguridad y Salud. 2- Participación en las visitas
a empresas para la evaluación de riesgos. 3- Promoción
de la salud en temas de salud laboral. 4- Promoción
de la salud en temas de salud general. 5- Campañas
de vacunación y quimioprofilaxis. 6- Investigación
de accidentes. 7- Confección de protocolos de Vigilancia
de la Salud. 8- Confección de "Perfiles de Empresas".
9- Obtención de datos epidemiológicos. 10- Confección
de memorias anuales de actividades.
Ampliaremos
a continuación cada una de estas actividades.
1-
Participación en reuniones de los Comités de
Seguridad y Salud.
El
artículo 38 de la Ley 31/95 de Prevención de
Riesgos Laborales, señala que aquellas empresas o centros
de trabajo con 50 o más trabajadores, deben constituir
un Comité de Seguridad y Salud.
Dicho
Comité debe reunirse trimestralmente, y siempre que
lo solicite alguno de sus representantes.
En
dichas reuniones pueden participar técnicos en prevención
ajenos a la empresa, siempre que así lo solicite alguna
de las representaciones de¡ Comité.
En
este sentido, si se considerara útil la opinión
o el punto de vista de un médico especialista en Medicina
de¡ Trabajo en alguna de estas reuniones, la empresa
usuaria podría contar con la presencia física
de alguno de los que integran su Servicio de Prevención
externo.
2-
Visitas de evaluación de riesgos.
En
las visitas que los Departamentos Técnicos (Seguridad,
Higiene, y Ergonomía) realizan a las empresas con el
objetivo de elaborar "mapas de riesgos", puede ocasionalmente
ser interesante la opinión de un especialista en Medicina
del Trabajo, como complemento a la valoración puramente
técnica. En este caso, sería posible la visita
conjunta del técnico y del médico a la empresa
para valorar globalmente aquella sección o puesto de
trabajo en concreto.
3-
Promoción de la salud laboral.
Las
actividades de Promoción de la Salud, se sitúan
en un "escalón" preventivo superior al de
los reconocimientos médicos, puesto que tratan de divulgar
hábitos de trabajo y de vida sanos que eviten la aparición
de enfermedades, mientras que los reconocimientos médicos
buscan diagnosticar precozmente enfermedades o trastornos
que ya se han producido, al objeto de evitar que evolucionen
o se cronifiquen.
Aceptando
este concepto, podrían ofertarse a las empresas charlas
o coloquios divulgativos acompañados o no de material
audiovisual (diapositivas, transparencias, vídeos,
etc), sobre aspectos de salud laboral que puedan interesarles
en función de los riesgos inherentes a su actividad
profesional.
A
modo de ejemplo podríamos citar temas como: "Trauma
sonoro por exposición al ruido", "Patologías
musculoesqueléticas por manipulación inadecuada
de cargas", "Vías de entrada de tóxicos
en el organismo (en relación con malos hábitos
de trabajo)", "Ritmos circadianos y turnicidad en
el trabajo", etc.
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