La
españa currante y satisfecha.
Ante el dato de que "nueve de cada diez españoles
están satisfechos con su empleo", según una
encuesta del Ministerio de Trabajo, Mario Gaviria se asusta porque
hasta los aristócratas, como Bertín Osbone, son
hiperactivos. El único drama serio son los parados y las
mujeres que a veces hacen jornada doble.
Artículo
de Mario Gaviria
Publicado en La Vanguardia, Sección En Portada
Sabíamos que España estaba entre los tres o cuatro
países del mundo en que más se trabajaba: mucha
gente, unos 17 millones con alta en la Seguridad Social y unos
4 millones, más, en sumergido, en negro, sin papeles. Sabíamos
que España es el país europeo con más horas
extraordinarias. Lo que ahora nos dice la encuesta de calidad
de vida' en el trabajo, realizada por cuarto año consecutivo
por el Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales, es que “nueve
de cada diez trabajadores están satisfechos con su empleo".La
encuesta se aplicó únicamente a la población
ocupada (no a los parados ) de 16 años. y más, de
ambos, sexos y que residen en viviendas, familiares.. 6.020 encuestas
"a currantes en activo y sudando la gota gorda. Yo como sociólogo,
me tengo que creer los resultados de mis colegas, pero me llevo
unos sustos tremendos.
A mí, la idea de calidad
de vida en el trabajo me parece una contradicción en los
términos. Hemos perdido el norte. En España trabaja
más gente, más duro, más horas y con más
eficacia que nunca en su historia anterior. Sobre todo, desde
que se han, metido en el tajo también las mujeres. En un
periodo histórico rapidísimo en los últimos
50 anos se ha disciplinado a la población de manera generalizada.
Ya nadie se resiste a trabajar, ni los cristianos viejos qué
lo consideraban algo infame, ni los aristócratas, ni las
minorías étnicas. Los curas son cada vez más
viejos y curran cada vez más, los aristócratas padecen
el síndrome de Bertín Osborne, día y noche
hiperactivo, Las minorías étnicas más históricas
como los gitanos, están currando en los mercadillos y en
las obras como en ningún otro país del mundo. España
es un país, que en las horas de trabajo, de ocho de la
mañana a ocho de la tarde, no ves por la calle más
que a jubilados
y amas de casa de más de 50 años que trabajan en
casa sin, salario y sin derechos. Los parados de "Los lunes
al sol" son un bulto sospechoso en la escena urbana. ",
que ya me parece muy fuerte es que, además de trabajar
tanto, la ciudadanía esté contenta y satisfecha.
Los filósofos alemanes más currantes y más
profundos, entre ellos Karl Marx, pensaban, que cuando llegase
la abundancia, los seres humanos podrían vacar dedicándose
a sus actividades preferidas: artísticas, estéticas,
a pescar y a cazar. Poco más o menos podríamos volver
a las cuevas de Altamira, pero no, ha sido así.
Si creemos la encuesta, la satisfacción
crece año tras año, el 80% de los encuestados declara
estar satisfecho con el entorno físico del trabajo e incluso
con la seguridad e higiene. Lo cierto es que cada año unos
4.500 trabajadores pierden la vida en el tajo, Esos no han sido
entrevistados, no podían abrir la puerta al encuestador.
El mundo del trabajo resulta un espacio idílico, ocho de
cada diez se llevan bien con sus compañeros y siete de
cada diez encuentran atractivo e interesante el empleo y la organización
del trabajo. Si levantasen la cabeza los viejos anarquistas,,
se quedarían desconcertados ya que seis de cada diez trabajadores
en España se muestran conformes con su grado de participación
en la organización del trabajo y consideran satisfactoria
su relación con los superiores jerárquicos. No sabemos
si en vez de empresas son falasterios de socialismo utópico
o tajos con autogestión generalizada.
Menos mal que¡ uno de cada
diez todavía se resiste y dice que se aburre en el trabajo.
Y tres de cada diez dicen que consideran su actividad estresante,
lo que no me cuadra con la calidad de vida. Evidentemente, son
buenos pero no tontos ya que "de cada diez ocupados siete
han cambiado alguna vez de empleo, movidos fundamentalmente por
el interés de mejorar económicamente". Menos
mal que ¿en las empresas no funciona el voluntariado del
chapapote.
Hay aspectos de la encuesta que
indican cierta resistencia en mi opinión afortunada: la
resistencia a moverse de un lado a otro para encontrar trabajo.
"Ocho de cada diez trabajan en la actualidad en la misma
comunidad, autónoma en la que nacieron.". Especialmente
en los últimos veinte años en los que se ha consolidado
el Estado autonómico, la gente se quiere quedar en su tierra.
Y me parece bien. Un entorno afectivo familiar, un tejido y un
capital social muy ricos en fiestas, guiñote, amores, afectos
y futbito sí que de verdad forman,-parte de la calidad
de vida.
La idea del capitalismo norteamericano
de que hay que desplazarse, buscar el trabajo allí donde
está, es afortunadamente la inversa en España. Aquí
las empresas y la creación de empleo se hacen donde está
la gente, y no, lo contrario. Los únicos que muestran movilidad
en el empleo son los inmigrantes, que poco a poco, afortunadamente,
se acabarán estabilizando y serán un vecino más.
Los resultados verdaderamente escandalosos de la encuesta son
los de la falta de calidad de, vida de la mujer trabajadora, ya
que además de trabajar fuera declara: “Más
de cuatro de cada diez mujeres asumen solas las tareas domesticas”.
Y por si fuera poco, "en la mitad de las parejas, las mujeres
se ocupan ellas solas de los hijos de menos de doce años".
Y por si, fuera poco el 60% de las mujeres se ocupan ellas solas
de los abuelos, enfermos y discapacitados.
Ahí es donde está,
en mi opinión, el gran fracaso de la calidad de vida en
el trabajo, en la doble jornada de las mujeres. Esperemos que
sea una etapa transitoria y que esta vergonzante situación
de la mujer española y su doble jornada se vaya acabando.
Mientras tanto, las mujeres menores de 40 años han reaccionado
con un arma secreta: la huelga de útero, se niegan a tener
hijos, y con toda la razón. Las mujeres jóvenes
retrasan sus bodas y sus partos porque es peor la calidad de vida
en casa que en el trabajo. Se ha convertido el hogar en una mina.
Quién nos iba a decir que
la tasa de fecundidad más baja del mundo es el mejor indicador
de la baja calidad de, vida en el hogar, La lucha 'por la libertad
y la igualdad de las mujeres españolas está tocando
techo. Yo soy optimista y creo que en, los 10. próximos
años, la igualdad definitiva de la mujer junto con la integración
y asimilación de los inmigrantes (aproximadamente 300.000
anuales) van a ser los dos temas estrella sin los cuales no podremos
estar entre los diez primeros países del mundo como ahora.